La piel es el mayor órgano del cuerpo y casi siempre un reflejo de cómo estamos por dentro. Es uno de los sistemas encargados de limpiar el organismo, junto con el hígado, los riñones, los pulmones y los intestinos. Tener una piel bonita, luminosa, sin acné y otras imperfecciones depende de la genética, de las cremas que uses y también de lo que comes.

Es esencial entender la diferencia entre nutrición y alimentación. “La alimentación es el acto voluntario por el cual ingerimos alimentos para satisfacer el apetito y el hambre, mientras que el concepto de nutrición hace referencia al proceso fisiológico involuntario que nuestro organismo lleva a cabo para capturar los nutrientes que precisa para poder mantener la vida” afirma.

¿Cuáles son los mejores alimentos para mantener una piel sana?

El secreto para tener una piel radiante y saludable, y retrasar al máximo los signos del envejecimiento, no solo está en la genética y el uso de cremas cosméticas; cuidar la piel desde dentro, incluyendo en la dieta diaria, una serie de alimentos que contienen nutrientes esenciales que benefician la piel y la protegen de agresiones externas, como el frío o la exposición a la luz solar.

Siempre es importante que te mantengas hidratado; bebiendo suficiente agua para que el organismo esté hidratado y pueda eliminar fácilmente las toxinas y siguiendo una dieta equilibrada en la que no pueden faltar los alimentos que te proponemos a continuación, ya que están llenos de sustancias y vitaminas que nutren y cuidan la piel desde el interior.

Cítricos

La piña, papaya, limón, naranja, mandarina, lima… muy ricos en vitamina C, son considerados un potente antioxidante que interviene en la formación de colágeno –una proteína necesaria para que la piel conserve su firmeza y elasticidad–. También, conseguirás un buen aporte de vitamina C comiendo verduras como los pimientos, col y frutas como los kiwis.

Zanahoria

Son una fuente de betacaroteno –un precursor de la vitamina A– que contribuye a reducir la flacidez y las arrugas. Se recomienda su consumo antes de exponerse al sol para conseguir un bronceado más uniforme y duradero, y porque tienen propiedades fotoprotectoras, lo que no significa que comer muchas zanahorias pueda sustituir en ningún caso al empleo de cremas de protección solar.

Frutos rojos

Fresas, frambuesas, moras, arándanos… Los frutos rojos contienen vitamina C y flavonoides, lo que les confiere propiedades antioxidantes que evitan la destrucción celular y el envejecimiento prematuro.

Aceite de oliva y verduras de hoja verde

Tanto el aceite de oliva como las acelgas, espinacas, kale…, gracias a su contenido en vitamina E protegen a las células frente al estrés oxidativo.

Consejo: para aprovechar al máximo las propiedades de las verduras, lo ideal es cocinarlas con poca agua y durante el menor tiempo posible.

Frutos secos
Nueces, pistachos, almendras, avellanas… También contienen vitamina E y reducen la oxidación celular. Las nueces, además, son ricas en cobre –el cual actúa como antiinflamatorio–.

Consejo: son un excelente tentempié para recuperar fuerzas y, además, los puedes incluir o añadir a tus ensaladas. Además ayudan a mantener una buena memoria.

Tener una piel bonita, luminosa, sin acné y otras imperfecciones depende de la genética, de las cremas que uses y también de lo que comes. Está demostrado que la dieta influye en el estado de la piel.

Carne y huevos

Te aportarán proteínas –que frenan la pérdida del tono muscular y la flacidez de la piel del rostro–, vitamina B6, y selenio, que evita que la piel envejezca prematuramente y previene algunas de las alteraciones más comunes, como manchas o falta de elasticidad.

¿Qué alimentos debemos evitar?

Para tener una piel sana, hay que evitar los tóxicos que puedan sobrecargar los órganos de limpieza. También hay que evitar técnicas culinarias no saludables y eliminar alimentos que nos roban vitaminas y minerales necesarios para la renovación celular, como lácteos, harinas y azúcares refinados, grasas transformadas o alimentos procesados.